Unidad 16. El inquilino perfecto
El inquilino perfecto es el que paga. Punto. Y luego, además, si cuida la casa y NO nos da problemas con la comunidad de propietarios, entonces, como arrendadores, estaremos tocando el cielo. Encontrarle no es cuestión de suerte, sino de detectar desde el primer vistazo al que cumple tres requisitos claros: paga puntual, cuida la propiedad y se integra sin problemas en la comunidad. En este artículo vamos a desmenuzar, sin rodeos, qué características identificar en esos candidatos ideales y cuáles son los detalles concretos que no deben faltar en el contrato para evitar futuros quebraderos de cabeza. En esta unidad vamos a ver qué inquilinos son buenos, de cuáles hay que huir como de la peste y de cómo debemos atornillar el contrato de alquiler para no tener problemas.
