
Tantos años criticando el Lado Oscuro Judicial y observo con pesar que apenas he mencionado el lado oscuro de los subasteros, que también existe y que, además de ser muy chuuuungo, es un delito muy feo.
Me estoy refiriendo a aquellos subasteros que en vez de asistir a las subastas con idea de comprar lo hacen solo con la intención de poner el cazo. 
Ya les mencioné de pasada en el Blog de Rankia:
Detenido por poner el cazo
«Poner el cazo» es la expresión que utilizamos los subasteros para definir lo que hacen estos tipejos.
O sea que su intención en las subastas no es competir con el resto de postores ofreciendo pujas cada vez más altas intentando a toda costa hacer una buena inversión. No, no, nada de eso. Ellos no quieren comprar por nada del mundo. Su única intención es que les des dinero bajo la amenaza de que si no lo haces van a pujar contra ti y al final vas a acabar comprando más caro.
Y lo peor de todo es que es cierto, no se trata de una baladronada dicha solo para acojonarte. En la mayoría de las ocasiones, si no les ofreces una cantidad razonable te suben las pujas mucho más de lo que te pedían y acabas comprando no más caro, sino muchísimo más caro.
Tienen mucha psicología y son capaces de pujar mucho más allá de lo económicamente razonable. Solo por joder.
Porque… ojo, que nadie piense que estos subasteros del lado oscuro actúan así porque no tengan dinero. No se trata de eso, ni mucho menos. Tienen dinero más que suficiente para comprar dos, tres o diez viviendas o las que hagan falta. Solo que no les da la gana de hacerlo. Prefieren que lo hagas tú y que seas tú quien corra con los riesgos del penoso sistema judicial español, quien soporte la antipatía de ciertos funcionarios malencarados y quien luche contra el declinante mercado inmobiliario.
Mientras ellos van ingresando dinero todos los meses sin hacer nada.
Aunque sí, a veces también actúan así porque están caninos y no tienen ni para ingresar las fianzas. Si es así son inofensivos porque apenas se arriesgan a pujar para evitar la temida adjudicación. Lo difícil es distinguirlos si no les conoces.

¿Existe alguna solución contra esta gentuza?
Solo ignorarles y pujar poquito a poco hasta nuestra cifra máxima. En realidad darles dinero nunca es garantía de nada pues si no son ellos quienes nos suben las pujas, puede que sea otro subastero o incluso la parte actora.
Y otra cosa, ceder a sus presiones y darles el dinero que piden es «conspirar para manipular el precio de las cosas» y eso es un delito penado por la Ley. Mucho cuidado con eso.
En cualquier caso apenas quedan ya subasteros que pongan el cazo.
¿Te he mencionado ya lo bien que le vendría a este blog novato que le ayudases en tus redes sociales favoritas? Gracias. Los comentarios también son bienvenidos.
Soy Héctor Arderíus, pero todos me conocen como Tristán el Subastero.
